Tres años de cárcel por estafar 20.500 euros con la venta de un piso en Alcorcón
Un caso de estafa inmobiliaria con escenario en Alcorcón ha terminado en condena: tres años de prisión para un hombre que trabajaba como agente inmobiliario, además de una multa de 4.800 euros y la obligación de indemnizar con 20.500 euros a la mujer a la que engañó. La resolución judicial considera probado un delito de estafa agravada relacionado con la presunta venta de una vivienda de la ciudad.
Los hechos se remontan al año 2018. Por aquel entonces, el condenado ejercía como agente inmobiliario y había recibido el encargo de vender un piso situado en Alcorcón. Todo apuntaba a una operación inmobiliaria corriente, pero, según la sentencia, acabó convirtiéndose en una trampa para una compradora que solo buscaba un techo.
De buscar alquiler a comprar un piso
Pocos días después de recibir el encargo, una mujer se puso en contacto con él. No quería comprar: buscaba un piso de alquiler, porque el contrato de la vivienda en la que residía estaba a punto de vencer. La sentencia considera probado que el hombre aprovechó precisamente esa necesidad para cambiarle el planteamiento: le ofreció comprar directamente la vivienda, haciéndole ver que pagar las mensualidades le saldría más barato que el alquiler que estaba buscando.
El problema es que la operación era económicamente inviable. La sentencia recoge que el agente era plenamente consciente de ello en todo momento y, aun así, hizo creer a la mujer que, con su salario y con la participación mínima de una segunda persona como avalista, lograría financiación bancaria. Incluso llegó a asegurarle que ya tenía negociado un crédito por el valor del piso con una entidad financiera.
Pagos bajo presión, excusas y silencio
Convencida de que la compra avanzaba, la mujer comenzó a entregar cantidades de dinero. Lo hizo empujada por el temor a perder la opción de compra sobre la vivienda, hasta llegar a entregar 20.500 euros. A partir de ahí, la historia cambió de tono: empezaron las excusas para justificar los continuos retrasos en la operación.
El punto de inflexión llegó cuando la compradora puso una condición clara: solo entregaría más dinero ante notario. Ante esa exigencia, el condenado dejó de contestar a sus llamadas, tal y como recoge la resolución judicial.
5.000 euros para aparentar normalidad
El desenlace que describe la sentencia resulta especialmente revelador. Consciente de que la reclamación estaba al caer y buscando darle apariencia de legalidad a todo lo ocurrido, el hombre entregó 5.000 euros a los propietarios legítimos del piso. El resto del dinero, 17.500 euros, lo incorporó directamente a su patrimonio.
El resultado final del proceso: una pena de tres años de prisión, 4.800 euros de multa y una indemnización de 20.500 euros para la víctima, cifra que coincide con el dinero que esta llegó a entregar a lo largo de la operación.
Una advertencia para quien busca vivienda en Alcorcón
Más allá del caso concreto, esta condena sirve de recordatorio para quienes buscan piso en Alcorcón, ya sea en alquiler o en compra. Nunca está de más recordar que no conviene entregar dinero sin garantías: es recomendable firmar ante notario, comprobar en el registro de la propiedad quién es el titular real de la vivienda y desconfiar de promesas de crédito ya negociado que no puedan demostrarse por escrito.
Si en algún momento os encontráis ante una situación parecida, pedid siempre documentación de la vivienda, verificad que quien vende tiene facultades para hacerlo y canalizad cualquier pago a través de vías formales y trazables. Como demuestra este caso, una promesa verbal de financiación bancaria puede acabar saliendo muy cara.


