Alcorcón lleva su modelo de ciudad al Housing Studio de ONU-Hábitat
Quien pasea a diario por nuestras calles lo sabe bien: una ciudad no se mide solo en kilómetros de aceras o en número de plazas, sino en cómo hace sentir a quienes viven en ella. Con esa filosofía sobre la mesa, el Ayuntamiento de Alcorcón ha dado un paso más en su apuesta por un urbanismo que cuida a las personas al incorporarse al Housing Studio de ONU-Hábitat, un ámbito de trabajo de carácter técnico donde se analizan los grandes desafíos ligados a la vivienda y al hábitat urbano.
Una silla en la mesa internacional del hábitat
ONU-Hábitat es el programa de las Naciones Unidas dedicado a los asentamientos humanos, y su Housing Studio funciona como un punto de encuentro en el que municipios y especialistas comparten experiencias y buscan juntos respuestas a los problemas de acceso a la vivienda y de planificación de las ciudades. La lógica que lo sostiene es sencilla y poderosa: ninguna ciudad tiene todas las soluciones, pero todas tienen algo que aportar y mucho por aprender.
La entrada de Alcorcón en este foro internacional convierte a nuestra ciudad, situada en el sur de la Comunidad de Madrid, en protagonista activa de ese intercambio. Y no se trata de una participación de mero trámite: el municipio acude llevando justo aquello en lo que más ha trabajado en los últimos tiempos.
Urbanismo con perspectiva de género, la gran baza local
El primer activo que la ciudad pone sobre la mesa es su experiencia en urbanismo con perspectiva de género. Este enfoque parte de una realidad que cualquier vecina o vecino percibe al salir de casa: los espacios urbanos se utilizan de manera distinta según la edad, el género o las circunstancias de cada persona, y diseñar sin tenerlo en cuenta deja fuera a buena parte de la población. Planificar con esta mirada implica cuidar la seguridad en los desplazamientos, la cercanía de los servicios, las necesidades de la infancia y de las personas mayores, y tantos otros detalles que deciden si un municipio resulta cómodo para vivir.
El segundo aporte es la Agenda Urbana que impulsa el Consistorio, un instrumento pensado para recoger las necesidades de toda la ciudadanía y convertirlas en decisiones concretas sobre el territorio. Presentar ese trabajo en un foro como el Housing Studio permite contrastarlo con experiencias de otros lugares y enriquecerlo con nuevas ideas.
Una ciudad que se sienta como un hogar
La alcaldesa, Candelaria Testa, ha valorado de forma muy positiva esta colaboración, porque permite seguir avanzando hacia una ciudad que funcione como un auténtico hogar para quienes la habitan. La imagen no es casual: tras ella existe una manera de entender la gestión municipal en la que la vivienda y el entorno urbano no son un asunto técnico más, sino el corazón de la calidad de vida de la gente.
Puede que a primera vista este tipo de cumbres suene lejano, con sus siglas internacionales y sus sesiones técnicas. Pero sus efectos, bien mirados, son de lo más terrestres: las ideas que se contrastan en estos espacios terminan influyendo en cómo se planifican las calles, las viviendas y los equipamientos que utilizamos cada día en Alcorcón.
Mirar afuera para mejorar dentro
Que un municipio del sur de Madrid comparta debate con expertos internacionales en materia de hábitat dice mucho de la ambición con la que se plantea el futuro urbano de la ciudad. En un momento en el que la vivienda concentra buena parte de las preocupaciones de las familias, participar en el Housing Studio es una forma de buscar respuestas que van más allá del alcance local y de traer después soluciones ya contrastadas.
Estará por ver qué resultados concretos acaba dando esta colaboración. Por ahora, la ciudad ha dejado dos cosas claras: que tiene experiencia que ofrecer y que quiere seguir aprendiendo. Y ese es, sin duda, un buen punto de partida para continuar construyendo un Alcorcón que se sienta, en todos los sentidos, como casa de todas y todos.


